La vida útil media de las calderas de gasificación ecológicas de acero en caso de su conexión reglamentaria con la válvula de termorregulación o Laddomat 21 es de 10 anos. Sin embargo, en realidad la vida útil de la caldera puede ser más larga o más corta. Todo depende de varios factores sobre los que queremos advertir. Por eso las calderas ATMOS se producen de chapas de acero de alta calidad de un espesor de 6 mm.

Principio:
En el momento de la gasificación del combustible en el inyector de gasificación o en la rejilla de gasificación se produce carbón vegetal fundido (brasas) en los cuales se liberan gases en condiciones de entrada limitada de aire, estos gases se mezclan con el aire secundario en el inyector de gasificación o en la rejilla de gasificación y en forma de llama terminan de arder en la parte inferior de combustión. Encima de la capa ardiente donde se genera el gas hay una zona donde el combustible se preseca. Durante este proceso se liberan los vapores de agua y algunos gases. Si estos gases no quemados y el vapor de agua condensan, se forman sustancias que danan el cuerpo de la caldera, se trata de alquitranes y ácidos. Si estas sustancias actúan durante mucho tiempo, corroen varias superficies y así reducen el espesor del material. Es necesario decir con claridad que es un impuesto a las reglas naturales por intentar a alcanzar la más alta eficiencia y la mejor combustión de las calderas de combustibles sólidos.

En caso de fabricar una caldera de gasificación de hierro fundido, como suele ocurrirse a alguien, del que se suelen fabrican las calderas tradicionales, y la caldera no sea tratada con una conexión adecuada contra corrosión de temperatura baja, se danaría el cuerpo de la caldera de la misma manera y aún en un período mas corto. Por eso queremos decir con responsabilidad que la vida útil indicada (un poco más larga para el caso de las calderas de hierro fundido) es relativa y puede redimirse solamente en la eficiencia de la caldera, es decir por el consumo de combustible. Los principios tradicionales de combustión desgraciadamente no posibilitan una eficiencia más alta, una alta regulación de potencia y calefacción ambiental. Por eso ya no tienen su lugar en la Europa occidental.

A cada uno se le ocurrirá fabricar una caldera de un material especial anticorrosivo. El precio de tal caldera sería muy alto y entonces no se vendería. Por eso es más económico para cada cliente una caldera de gasificación de acero de una chapa de 6 mm con alta eficiencia, conectada debidamente y con calidad, que una caldera de un material especial a un precio doble, o que la caldera tradicional que calienta para dar calor “por las ventanas de Dios”. Lo básico es entonces alcanzar un estado en que en el espacio de completar el combustible no se produzcan alquitranes ni ácidos que danen el cuerpo de la caldera. Por eso es necesario definir las condiciones básicas generales de la operación de las calderas de gasificación: